Morle

Una chica, una niña, su madre, una mujer envidiosa, tres individuos en un metro, una llamada de teléfono, sesenta mil seguidores en Instagram, mil y una máscaras, nuestros atrevidos miedos y una simple taza de café son todos protagonistas en esta pieza.

Morle se divide en dos tramas: La primera es la historia de una joven. Perdida, nos explica con tono sarcástico los pasos que ha seguido para llegar donde está ahora, y su confusión con todo lo que le rodea. ¿Es posible que las respuestas que busca se encuentren en las cosas más sencillas?

La segunda, tiñe la anterior trama de lo que es Morle. Explora las relaciones humanas en su esencia, y expresa multitud de situaciones en las que todos podemos identificarnos, partiendo desde que nacemos y siguiendo la trayectoria del complejo proceso de la edad adulta.

Las dos historias, entrelazadas entre sí, crean un espectáculo visual y dinámico en el que quedarán reflejadas nuestras limitaciones, inquietudes y miedos.